martes, 22 de diciembre de 2009

Enfoque técnico de la formación de profesionales (1ª Parte)

“Ya era de por sí la escuela un lugar de terror,
y todavía quería empeorarlo la cocinera”

KAFKA




1. ASPECTOS TEÓRICOS

Un buen profesional es aquel que tiene las competencias profesionales necesarias para resolver las tareas que se requieren para realizar su trabajo. Un buen profesional no es el que sabe, sino el que sabe hacer.

La actividad del profesional desde este discurso está dirigida a la solución de problemas mediante la aplicación rigurosa de técnicas derivadas de la investigación científica. El docente es un técnico que debe desarrollar competencias adecuadas a su práctica en el aula, basándose en el conocimiento científico elaborado en otras instancias.

Por tanto, el docente no es un investigador, sino un técnico que debe dominar las pautas de intervención técnica elaborada por expertos mediante técnicas de investigación científica.

Un técnico será eficaz si está entrenado en las tareas que ha de realizar, sabe qué herramientas y recursos tiene que utilizar en cada caso y cómo utilizarlos. Como consecuencia de esto, la formación del profesional será poco menos que un entrenamiento para la adquisición de una serie de rutinas formuladas en términos de competencias.

Así, (p.e) en la titulación de Pedagogía, asignaturas como Sociología de la Educación pierden relevancia frente a otras como Evaluación de Programas e Instituciones o Diagnóstico Evaluativo. El plan de estudios de la titulación de pedagogía es una mezcla de ambos

2. ASPECTOS METATEÓRICOS


Concepción historia-mundo


Desde este enfoque se considera que la caída del bloque del Este demuestra que no existen sistemas generales universales por los que pueda caminar el hombre al margen del sistema que consideran natural, esto es, el capitalismo. La experiencia ha demostrado que los experimentos políticos que intentan trastocar el orden natural de las cosas acaban fracasando.

El capitalismo es la forma máxima de organización humana y la última de las fases de desarrollo o estadios por los que ha pasado y pasará la organización productiva mundial. Estamos, por tanto, ante el final de la historia.

La sociedad de consumo es la mejor sociedad posible puesto que el tiempo de las grandes revoluciones ha muerto con el colapso del campo socialista.

Lo único que puede hacerse es mejorar el actual sistema mediante pequeñas reformas orientadas a su perfección, pero nunca intentar transformarlo, porque es el orden natural y propio de la especie humana.

La amenaza comunista tras la revolución de octubre y las grandes guerras hizo necesario que el Estado asumiese parcelas que no le corresponden como la gestión de los sistemas de educación y sanidad. La gestión pública de estos sistemas ha generado una pérdida de eficacia y, por consiguiente, de calidad.

La única manera de conseguir que el sistema educativo y el resto de servicios sociales funcionen de modo eficiente es creando e introduciendo dinámicas de mercado que permitan mejorar y optimizar los ámbitos de la actividad económica tradicionalmente gestionados por el Estado. Esto sólo puede conseguirse mediante la liberalización de aquellos sectores que todavía siguen en manos del Estado. La liberalización se llevará a cabo a través de la creación de cuasimercados . La Ley Orgánica de Universidades plantea en su artículo 81.3 que “(...) la universidad (...) podrá celebrar contratos con personas, universidades o entidades públicas o privadas para la realización de trabajos científicos.”

Concepción del ser humano


El discurso técnico plantea una concepción esencial del ser humano que se caracteriza por una atribución a la persona de una serie de características previas e independientes de la experiencia. Estas características o atributos son desarrollados a modo de núcleo esencial de la personalidad, independientemente del lugar en el la persona nazca y de las circunstancias vitales que le rodeen.

En el campo académico unos nacen con condiciones para ser albañiles y otros para ser arquitectos, de lo que se trata es de discernir pronto las habilidades de unos y de otros para maximizar totalmente sus posibilidades en el sistema educativo.

No obstante, aunque existe una desigualdad de dones naturales, también existen atributos de carácter universal. Todos los individuos necesitan consumir. El ser humano es un animal de consumo : en lo más hondo de su ser, las personas llevan intrincado el sentimiento de posesión. Es decir, la propiedad privada es consustancial a la naturaleza humana, ha existido siempre y cualquier intento de construir sociedades que despojen al ser humano de los bienes individuales está destinado a fracasar estrepitosamente.

Además de consumiendo, el ser humano es feliz en el esfuerzo. La competitividad y el esfuerzo son algo natural y universal. El ser humano trabaja felizmente a cambio de la recompensa material que recibe por su trabajo. No puede ser que todo el mundo cobre lo mismo. Quién más se esfuerce debe cobrar más.

La recompensa divina es sustituida por el paraíso –o el infierno- terrenal. Dado que la competencia es algo natural y consustancial a la naturaleza humana, el sistema debe responder a esa necesidad innata y ser reflejo de esa naturaleza. De igual modo, el sujeto es naturalmente emprendedor.


Concepción de la Educación



La visión técnica de la educación se mueve en torno al concepto de capital humano. Este concepto surgió en los años 70 por influencia de los economistas de la Escuela de Chicago. La educación se concibe como una inversión que realizan las personas y/o los Estados. Esta inversión será resarcida con ganancias cuando se ingresa en la universidad. Al Estado le compensa porque cuando los estudiantes formados entran en el mercado laboral generan más riqueza que si no estuviesen formados. Es una inversión para obtener un beneficio material, económico.

En este sentido, la concepción positivista de la educación a nivel técnico, que se concreta en la estructuración de la enseñanza en base a postulados conductistas, tiene su correlato a nivel metateórico en la influencia de la economía neoliberal. Así, la eficiencia en el proceso de enseñanza-aprendizaje que se persigue cuantificando y planificando al máximo todos los aspectos de la enseñanza, bebe de la misma fuente que la eficiencia en la gestión de recursos económicos que proponen los economistas neoliberales.

La crisis económica del año 1973 origina el principio del fin de los estados del bienestar. Las vacas flacas dan lugar a un fortalecimiento de las posiciones que proponen la reducción del gasto público y la entrada del capital privado en la gestión de servicios tradicionalmente administrados por el estado . Por eso desde el discurso técnico se plantea la entrada de las empresas en el sector educativo.

En el contexto actual de absoluta prevalencia y hegemonía de las posiciones neoliberales en Europa, aparecen iniciativas como la Directiva Bolkenstein que tiene por objetivo suprimir los obstáculos que entorpecen la libertad de establecimiento de los prestadores y la libre circulación de los servicios. Por servicio se entiende “toda actividad no asalariada, realizada normalmente a cambio de una remuneración, sin que esto implique necesariamente que el servicio esté pagado por sus beneficiarios.” La educación puede ser considerada dentro de este concepto de servicio pues es una actividad no necesariamente pagada por sus beneficiarios.

Para que el sistema educativo funcione de modo eficaz hay que gestionarlo como si se tratase de un mercado donde se puedan elegir distintos productos. Algunas de las condiciones que deben darse para que se pueda hablar de un mercado son:

- Diversidad de ofertas.

- Autonomía de los centros para poder ofrecer distintos productos a distintos niveles de calidad.

- Capacidad de compra por parte de los clientes (Distrito Abierto). Por ejemplo, cualquier estudiante que se encuentre dentro de la zona de influencia del Espacio Europeo de Educación Superior puede ir a la universidad europea que prefiera a estudiar.

El Estado tiene un papel de organizador del mercado, inyectando dinero al sistema para que funcione. Así mismo, dará información oficial sobre los distintos centros para que los clientes tengan la información necesaria a la hora de elegir. Se supone que una buena posición en el ranking aumentará la demanda de los servicios ofrecidos por un centro. A su vez, los centros que obtengan bajas puntuaciones se esforzarán más para aumentar su posición.

Pero en realidad, los que tienen posiciones de dominio seleccionarán a su clientela y no al revés. Seleccionará a los “mejores” en sentido académico y social. La creación de ranking y de un espacio único a nivel europeo busca la homologación del producto para que todos los “prestadores” del servicio puedan competir por la clientela con arreglo a patrones estandarizados y comunes en todo el territorio europeo.

Para garantizar una cierta igualdad de oportunidades y de movilidad en todo el espacio europeo se crean los préstamos-beca. La selección de los estudiantes sigue un proceso similar a la del profesorado. Esto ocasionará que las universidades buenas cada vez serán mejores y las malas peores. La diferencia entre unas y otras aumentará porque además, la subvención del estado estará orientada por los resultados y aquellos centros mejor valorados serán los que más dinero reciban.

Las mejores universidades tendrán más recursos económicos y más posibilidades de acceso a las inversiones privadas. Se generarán también más productos, (p.e) quién no pueda ir a Harvard presencialmente podrá consumir sus cursos on-line. De igual modo también se posibilita la creación de franquicias. La feroz competencia entre los centros que va a generar este sistema obligará a algunas universidades a desaparecer porque no tendrán clientela.

3. ASPECTOS TÉCNICOS.


El discurso tecnicista parte de una concepción positivista del proceso de enseñanza entendiendo que tal proceso puede ser diseñado científicamente en aras a una mayor eficacia. Para ello, parte de la reducción a términos observables de los comportamientos de los distintos agentes intervinientes en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Una vez acotadas las conductas que dan lugar a una buena práctica de enseñanza y que garantizan un aprendizaje eficaz por parte de los alumnos, sólo hace falta entrenar a todos los profesores en esas técnicas para que la enseñanza sea un éxito.

La racionalidad científica, que parte del positivismo, se nutre en este campo de la psicología conductista concretándose en el ámbito de la enseñanza en la pedagogía por objetivos.

La enseñanza será planificada totalmente y no se dejará nada a la improvisación. El elemento principal a la hora de estructurar la enseñanza es el tiempo, y concretamente la unidad de tiempo, esto es, el crédito (el crédito en España equivale a 10 horas lectivas y el europeo equivaldrá a 30 horas lectivas y de trabajo del alumno). Los cursos se estructuran en créditos y en función de esos créditos se distribuyen las asignaturas.

Según la descripción de Pérez Gómez dentro de la tradición técnicista existen dos enfoques:

• Modelo de entrenamiento. Es el modelo más puro y mecánico de la perspectiva tecnológica. Se basa en el entrenamiento del profesor en las técnicas y procedimientos que según las investigaciones previas se han mostrado eficaces. El docente es formado en competencias específicas y observables. Se seleccionan aquellas conductas docentes que correlacionan con niveles altos de rendimiento académico de los alumnos y se forma a los futuros profesionales en esas conductas. Este modelo implica una concepción estática de los procesos sociales y de la percepción y los análisis que realizan las personas.

• Modelo de adopción de decisiones. Parte de que no se pueden aplicar de forma mecánica las habilidades de intervención. Se considera que hay que formar a los profesionales, no ya exclusivamente en conductas y habilidades, sino en principios y procedimientos que propicien la toma de decisiones y la resolución de problemas en la vida cotidiana del aula y la adaptación ante situaciones nuevas. Se trata de aprender técnicas nuevas pero también de saber cuando utilizar una técnica u otra en función de los problemas que se presentan.

Finalidad

La finalidad es determinada por las competencias .

El primer paso es la selección de uno objetivos de conducta apropiados. Para ello se parte de la determinación de las destrezas que el alumno debe haber adquirido al término del programa . Estas destrezas son formuladas en términos de competencias.

Contenidos

Los contenidos deben ser funcionales en relación con una determinada competencia. Hay que aligerar de contenidos la enseñanza e ir a lo esencial, al saber práctico que permite adquirir destrezas para trabajar. La enseñanza en términos de competencias requiere conocimientos concretos que permitan a los futuros trabajadores enfrentarse a los problemas que vayan surgiendo y adaptarse a las nuevas situaciones.

Ya no se trata de formar a personas en su faceta humana sino de formar a futuros trabajadores, que a su vez son potenciales consumidores, siendo ambas facetas, la de trabajador/a y la consumidor/a las que estrictamente serán potenciadas por la escuela.

Metodología

La metodología típica es la siguiente: primero teoría breve y luego práctica de aplicación de la teoría. La teoría se limita a lo necesario para hacer la práctica. Se buscan los medios más eficaces para conseguir adquirir las competencias.

Materiales

Los recursos técnicos empleados serán eficaces para la tarea que se está explicando. Se suelen utilizar paquetes curriculares elaborados anteriormente por expertos . Se utilizan más medios que en el discurso académico pero se utilizan de una forma muy concreta y específica. Si utilizamos internet es para algo concreto exclusivamente y no para lo que quiera el alumno.

Evaluación

La evaluación típica es de carácter numérico, pero no solamente para los alumnos sino también para los profesores. Todo el mundo es evaluado numéricamente. Así, las instituciones son evaluadas mediante indicadores dando lugar a clasificaciones. La evaluación de los alumnos se realiza a través de pruebas “objetivas”. Lo primero que se evalúa es la teoría. Cuando se aprueba la teoría se pasa a evaluar la parte práctica mediante prácticas y/o exámenes prácticos. Nunca se evalúa la parte práctica antes que la teórica para evitar que aquella sea aprobada por casualidad.

Organización

• Espacios: Se utilizan distintos espacios (aula de nuevas tecnologías, aulas con mesas movibles, biblioteca, etc.). La capacidad de anticipación propiciada por la planificación previa permite que se puedan prever con antelación los espacios que van a ser necesarios.

• Tiempo: Tiene un papel fundamental. Aquí no sirve planificar aproximadamente los tiempos sino que debe hacerse de modo preciso. No sólo se calculan los tiempos empleados en clase sino también sino también el tiempo que se necesita para hacer cada tarea.

• Agrupaciones: No existen muchas diferencias entre trabajar en grupo o individualmente. Se trata de buscar la forma más eficaz para adquirir competencias. No obstante, la evaluación debe realizarse individualmente. Así, pueden darse paradojas como evaluar individualmente la competencia de un alumno en el trabajo en equipo.

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