martes, 22 de diciembre de 2009

El Discurso Personalista-Humanista de la Educación

1. ASPECTOS TEÓRICOS



Un buen profesional es una persona madura y equilibrada. Se trata de una persona que sabe escuchar, trabajar en grupo, etc, pero no desde una lógica tecnicista. No se pueden enumerar cientos de competencias porque nunca acabaríamos de plantear habilidades que un buen profesional debe manejar en una determinada actividad laboral.


Es necesario que los docentes alcancen desarrollo equilibrado porque su profesión está sometida a numerosas presiones psicológicas: padres, administración, alumnos y sociedad en general tienen expectativas en muchos casos contrapuestas acerca de lo que el docente puede y debe hacer y propiciar. Esta situación de tensión sólo puede superarse si la persona se conoce a si misma y es consciente de la situación. El docente debe aprender a utilizar su personalidad como instrumento. Para ello debe buscar su “sí-mismo” profesional.


Un buen profesional es aquel que sabe dialogar en el sentido más profundo: se plantea las cuestiones democráticamente y asume las decisiones tomadas colectivamente. Por ejemplo, en educación, la visita de otro profesional a su aula no es vista con desconfianza sino como una ocasión para que éste le haga sugerencias. El buen profesional no tiene miedo a responder “no lo sé”.


El docente es concebido desde una triple perspectiva: a) como naturalista que construye el currículum y crea un clima en el aula coherente con las pautas de desarrollo del niño y sus intereses; b) como artista que propicia actividades cuidadosamente orientadas en un ambiente estimulante; c) como investigador que mantiene una actividad experimental respecto a la práctica.


Lo primero es garantizar que la persona alcance el grado máximo de desarrollo personal y luego ya adquirirá competencias, pero no se puede empezar la casa por el tejado.


El discurso personalista-humanista alberga varias sensibilidades :


• Enfoque personalizado. Los docentes van pasando por una serie de etapas a lo largo de su vida profesional: 1) Supervivencia. El docente centra su atención en sobrevivir al centro, que no le ocurra ninguna catástrofe –denuncias., etc.-; 2) Preocupación por lo que está haciendo. El docente planifica la enseñanza y se preocupa por el método, materiales y resto de aspectos de la docencia; 3) Preocupación por los alumnos. El docente percibe a los alumnos como personas. Haciendo un símil con la profesión médica, lo que le preocupa al médico es la persona, el enfermo y no tanto la enfermedad. La clave reside en cómo organizar la enseñanza para que los docentes vayan superando las etapas.


• Enfoque humanista. Se centra en la formación del yo del enseñante a través de la percepción que tiene de sí mismo porque se considera que conocerse a sí mismo es la mejor herramienta para afrontar la enseñanza. Para que el proceso de enseñanza-aprendizaje funcione tienen que darse tres condiciones: a) creación en el estudiante del interés por aprender; b) creación de un clima que posibilite dar a las cosas un significado personal; c) estimular en el estudiante la exploración activa y el descubrimiento de esos significados personales. La enseñanza no puede organizarse en torno a los contenidos.


• Enfoque cognitivo o de desarrollo de la madurez. Las personas van pasando por una serie de estadios de desarrollo que van desde la adquisición de capacidades (etapa de las operaciones concretas, desarrollo del pensamiento abstracto, etc) hasta virtudes morales y relativas a los sentimientos: empatía por los otros, compromiso con determinados valores humanos, etc.


• Autoaprendizaje. Son grupos de terapia psicoanalítica en los que participan profesores en activo. Parten del supuesto de que el nivel de exigencia que la sociedad impone a los educadores, es muy elevado y los desborda. Esto les genera una disociación personal pues se niegan a asumir que no pueden cumplir las expectativas. El objetivo es que los docentes exterioricen sus problemas y frustraciones (miedos, odios, inseguridades, problemas personales) para siguiendo una dinámica psicoanalítica, superarlos. Se fundamenta en tres principios : a) clima permisivo, b) fluidez de la situación y, c) autoexperimentación.



2. ASPECTOS METATEÓRICOS





Concepción Historia- Mundo




La concepción de la historia y del mundo dentro de este discurso está muy cercana a los postulados libertarios. Las instituciones y el capitalismo han devenido en sistemas que inhiben, oprimen y limitan al individuo.


Dentro de esta tradición algunos autores centran sus críticas en el sistema capitalista y otros en la burocracia.


Denuncian las instituciones totales y el capitalismo como macroinstitución total. Se promueven contra-instituciones, espacios en los que se establecen normas, concepciones y jerarquías distintas a las dominantes. Si el sistema nos aliena hay que crear espacios que permitan buscar nuevos imaginarios divergentes y pluralistas alternativos al imaginario unívoco hegemónico en la sociedad.


No se entiende el ideal libertario en clave subjetiva sino que se busca una sublimación subjetiva. Es necesario buscar imaginarios compartidos, pero extendidos: no se renuncia al ser social sino que se busca que ese imaginario se llene de otras significaciones.


Desde esta tradición se plantea el retorno a la vida natural que no debiera haberse abandonado nunca. La sociedad capitalista es un sistema artificial que niega los designios de la propia naturaleza.



Concepción del Ser Humano





Al igual que los discursos anteriores, la tradición personalista-humanista parte de una concepción esencialista del ser humano. El ser humano tiene una bondad innata que es corrompida por la sociedad.


Existe una cierta influencia de las posiciones derivadas del psicoanálisis. Las personas nacen para ser felices. El objetivo vital de las personas es alcanzar la felicidad plena, pero el sistema capitalista desarrolla mecanismos represivos para garantizar el control de la sociedad y la pervivencia del sistema.


La represión genera individuos infelices y acaba creando sociedades insanas en las que la violencia y otros males endémicos de las mismas no son sino consecuencia de esa represión y esa negación de la posibilidad de ser felices que se impone a los individuos .
La persona libre y feliz elige por si mismo su camino. No hace falta dirigirle para que sea arquitecto, médico o cocinero sino que si desarrolla su personalidad en libertad elegirá por sí mismo, por que en sí mismo viene su propio destino. Unos elegirán ser pilotos, otros bomberos y otros mecánicos, pero todos serán personas felices y equilibradas.



Concepción de la Educación





La escuela y la sociedad son dos esferas independientes o, al menos, pueden llegar a serlo. La escuela puede propiciar un ambiente que permita a los individuos evadir la represión del sistema y alcanzar el equilibrio personal y, por ende, la felicidad.


Hay que romper con los métodos mecanicistas en la preparación del profesorado que originan una enseñanza carente de emoción para los estudiantes. No se puede enseñar con métodos del siglo XV para conseguir objetivos del siglo actual.


El objetivo de la educación es el desarrollo pleno y autónomo de la personalidad de los individuos que desenvuelva todas sus energías y facultades despertando todas las potencialidades de su ser. Hay que hacer consciente el subconsciente para dirigirlo y controlarlo.


El profesor es poco menos que un artesano y un artista. Moldea su obra cuidadosamente. La importancia de las enseñanzas artísticas en la formación de los docentes y en la de los alumnos es elevada.


Para ello se planifica una educación no directiva, natural, personalizada, no represiva, democrática, una escuela para la vida que hace frente a las instituciones represivas propias del sistema capitalista –burocracia, normativismo, axiología capitalista- y también a las estrategias de otras instituciones represivas como la Iglesia.


La autogestión mediante la creación de espacios autónomos, no directivos permite el desarrollo de la personalidad de los individuos. La importancia del clima escolar es fundamental.


Este enfoque ha dado lugar a multitud de experiencias basadas en la creación de pequeñas comunidades que viven al margen de la sociedad como internados, siendo Sumerhill el que ha alcanzado una mayor notoriedad. Se basan en el retorno a lo natural, entendido desde una óptica rousseauniana.


No obstante, desde este enfoque no hace falta irse al campo a vivir en comunidad para conseguir un clima adecuado. Un grupo de profesores conscientes puede garantizar una enseñanza adecuada que permita formar personas felices y equilibradas en centros escolares o de formación profesional creando la atmosfera adecuada.



3. ASPECTOS TÉCNICOS



La educación debe articular el saber con la vida. Se trata de construir saber a través de la experiencia personal. Parte de que el orden natural de la evolución del aprendiz constituye la base para determinar lo que ha de enseñársele. Corresponde a la investigación determinar ese orden natural a través de la observación de la conducta de los niños en los distintos estadios.


Finalidad


La finalidad es determinada por la necesidad de formar personas felices y equilibradas. La enseñanza debe garantizar el desarrollo pleno de la personalidad del individuo.

Contenidos



Las personas van pasando por una serie de estadios. Los contenidos deben atender a esos estadios de desarrollo para procurar que sean alcanzados efectivamente por los alumnos. No se circunscriben únicamente a la adquisición de habilidades formales sino que también buscan el desarrollo de valores morales y éticos.

Metodología



El profesor es uno más. No se considera por encima de sus alumnos. La metodología es muy flexible de modo que los estudiantes se impliquen en su propia formación.

Materiales



Los libros y materiales didácticos tradicionales pierden peso en este discurso. Se piensa un proceso en el cual los materiales son diversos, pueden utilizarse libros con la misma naturalidad que arcilla.

Evaluación



Se trata de una coevaluación o evaluación compartida. El proceso de autogestión implica que se evalúen todos los ámbitos del proceso desde los puntos de vista de todos los implicados en el mismo.

Organización



Espacios: Hay que romper con la organización tradicional de la enseñanza. En el aula debe existir un orden libre , que deje libertad a los alumnos para organizarse. La enseñanza no se limita al aula. Al tratarte de una enseñanza para la vida son frecuentes las salidas de campo.


Tiempos: Existe una flexibilidad máxima. La enseñanza debe adaptarse al alumno y no al revés. Los tiempos del alumno son los que determinan el ritmo de la enseñanza.


Agrupamientos: Puede trabajarse en grupo o individualmente. Existen multitud de dinámicas colectivas pero también tiene cierto peso la formación del individuo.


Consideraciones finales 



La tradición personalista-humanista considera la escuela como sistema independiente de la sociedad. Esta concepción es propia de la ideología dominante y busca hacer creer a las personas que la escuela es un lugar de cambio y no de reproducción social.


Esta es una primera crítica que puede hacerse a la que se une otra dirigida a la concepción esencial del ser humano. Los personalistas tienen una concepción del ser humano desde la que se plantea que existen elementos previos a la experiencia que forman parte del núcleo esencial de la personalidad del individuo. La educación lo que debe hacer es dejar que florezca esa personalidad y potenciar su desarrollo.


Por tanto, plantean argumentos propios de la ideología dominante, incorporándolos en una retórica basada en la libertad individual. Esta una de las principales críticas que se ha hecho a los personalistas desde la aparición a comienzos de siglo XX del movimiento de la escuela nueva.


No puede dejarse desarrollar al niño en libertad mediante una pedagogía no directiva sencillamente porque el niño nunca estará en libertad sino que la realidad en la que vive y su modo de acceder a ella e interpretarla está mediatizada por la ideología dominante. Plantear que una supuesta libertad escolar permite a los alumnos desarrollarse libremente es negar la influencia de la sociedad en el sistema educativo.


Es por ello que los individuos no se desarrollarían libremente, en el supuesto de que tuviesen algo que desarrollar de modo innato: los individuos no se desarrollan, sino que se construyen y la mejor manera de que puedan alcanzar un desarrollo equilibrado es mediante la intervención educativa explícita que combata la ideología dominante desenmascarando sus puntos fundamentales.


La noción de desarrollo implica la existencia de esa esencia previa en el individuo, que no es sino la noción de alma, traducida al lenguaje científico en forma de estadios piagetianos y actualmente mediante la consideración de la herencia genética.


En este sentido, las investigaciones de desarrollo en las que se basan los postulados desarrollistas tienen una notable influencia de la escuela de Piaget, siendo una crítica notable la de el etnocentrismo de sus categorizaciones, pues se consideraban como universales rasgos culturales propios de la sociedad europea.


No obstante, no puede negarse la utilidad de muchas de las aplicaciones de este paradigma. Por ejemplo, los grupos de autoaprendizaje tienen una notable utilidad a la hora de mejorar la situación de muchos profesores.  Abraham, trabaja cuestiones como el malestar docente, que afecta a gran número de profesores, desde una perspectiva psicoanalítica. La inseguridad del profesorado al no saber como enfrentar ciertas situaciones, los conflictos en el aula y el miedo a los alumnos propician un panorama desolador que genera frustración entre el profesorado. Abraham propone la realización de grupos  en los que se desarrollan terapias basadas en el psicoanálisis que hacen identificar a los profesores sus miedos y fobias como primer paso para afrontarlos y superarlos.


El hecho de que estas terapias no sólo funcionen sino que contribuyan a mejorar la situación de muchos profesores da un halo de legitimad a esta tradición, que será útil en la medida en que ayude a los docentes a conocerse mejor y a resolver los conflictos psicológicos que puedan surgirles a lo largo de sus vidas.


Considero que la principal crítica que puede realizarse a esta tradición es la ausencia de una toma de partido explícita para contribuir a la transformación social, pues solamente llega a una vaga retórica relacionada con la liberación del sujeto, pero nada dice de cómo transformar las injustas relaciones sociales. Esta tradición intenta mejorar el funcionamiento del sistema escolar, proponiendo soluciones para que algunos engranajes como el profesorado mejoren su práctica, en lugar de cuestionar el propio sistema escolar y sus efectos en la esfera social. Así mismo, da un peso excesivo a la experiencia en detrimento de la formación como docentes y de los conocimientos.


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